EXCÉNTRICOS Y TOCADOS (II)

Nuestro corresponsal en Holguín Amado jesús nos envía el segundo capítulo de la saga “EXCÉNTRICOS Y TOCADOS”, espero les guste
Ratmir Kholmov

Ratmir
Durante la gran época de Bobby Fischer, Kholmov fue capaz de derrotarlo llegando a la sala de juego completamente borracho. Se trató de la rara ocasion en la que Fischer fue limpiamente superado de principio a fin, con las piezas negras y en una apertura española.
La Federación Soviética lo suspendió un año de los torneos por su desmedida afición al alcohol.
Mir Sultán Khan

Mir Sultán Khan
El hindú Sultán Khan era un esclavo (siervo) del coronel local Nawad Sir Umar Hayat Khan, que además de emplearlo como sirviente, le enseñó a jugar al ajedrez según las convenciones europeas. En 1929, formando parte del séquito de Sir Umar, Sultán Khan viajó a Inglaterra y permaneció allí hasta 1933. Ante la estupefacción de los maestros ingleses, ganó el campeonato británico en 1929, 1932 y 1933, logrando derrotar además, en esos cinco años, a jugadores de la talla de Capablanca, Flohr y Rubinstein entre otros muchos ilustres nombres.
Luego volvió a La India y dejó el ajedrez porque, según él, “era un juego muy difícil”. El prepotente Imperio Británico había sido humillado por un humilde siervo.

 

Cecil Purdy

Purdy

Durante el campeonato mundial por correspondencia de 1951, el australiano Cecil Purdy, uno de los aspirantes al título, anotó su jugada en una partida crucial, la depositó en el buzón de correos y luego descubrió que era un error que le costaría la partida. Entonces trató de abrir el buzón para sacar la carta, pero al no poder hacerlo, estacionó su auto frente al buzón y se pasó toda la tarde y toda la noche en vigilia esperando que llegaran los del servicio postal a sacar las cartas, hasta que por fin, a las 6 de la mañana, explicó su situación al cartero que llegó, se identificó y éste accedió a devolverle el sobre.
Steinitz, Blackburne y Zukertort

Mejores
Antes de que se iniciaran los campeonatos oficiales del mundo, ocurrió un curioso incidente en una ceremonia presenciada por muchos maestros de ajedrez de la época: un miembro de la realeza (que poco entendía de ajedrez) alabó las virtudes del juego y propuso un brindis por “el mejor jugador del mundo”; pero para sorpresa de todos, súbitamente tres ajedrecistas se pusieron en pie: Steinitz, Blackburne y Zukertort.
Akiba Rubinstein

akibarubinstein

Tuvo la idea paranoide de que alguien le perseguía. Si un desconocido entraba en su habitación, salía corriendo o incluso se arrojaba por una ventana.
Carlos Torre

CarlosTorre
Nunca dormía más de dos horas por noche, según confesión propia. Le encantaban los helados de piña y se comía de diez a quince diarios. En 1911 en Nueva York, cuando iba en autobús por la Quinta Avenida, se quitó toda la ropa que llevaba puesta.

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