“[El ajedrez] hace más sabio y perspicaz al hombre”
— Vladimir Putin, durante el Campeonato del Mundo de Ajedrez 2001 en Moscú
A mucha gente les parece que jugar al ajedrez es una pérdida de tiempo. Únicamente los aficionados pueden experimentar el placer que se puede sentir al jugar. El encanto de encontrar el mejor movimiento, jugar con un espíritu competitivo, intentar ganar, procurar recuperarse tras haber cometido un error y finalmente ganar la partida se puede percibir como lucha, pero a la vez es algo muy placentero para una persona aficionada al ajedrez. Otros dirán que es masoquismo puro. ¿Únicamente es placer lo que se puede sentir al jugar al ajedrez? No. Los principios del ajedrez en gran parte también son válidos para la propia vida. Veamos por qué y como nos pueden ayudar a mejorar y progresar.
Las tres fases de la partida
Después de una mala apertura, hay una esperanza en el mediojuego. Tras un mal mediojuego, queda esperanza para el final de la partida. – Edmar Mednis
Una partida de ajedrez tiene tres fases: apertura, mediojuego y final. La vida también tiene las fases correspondientes: los años como estudiante, la vida laboral y la jubilación.
Jugar lo que reclame el tablero
Una partida de ajedrez puede tener un enfoque más táctico o más estratégico. En cualquier caso hay que adaptarse a lo que ocurre sobre el tablero durante el trascurso de la partida. No deben influir en eso ni el estado de ánimo en el que estamos, ni las decisiones que hayamos tomado. En la vida ocurre lo mismo. Muchas veces nos vemos forzados a afrontar situaciones y circunstancias sobre la marcha y sin que estuviésemos preparados para ellas de antemano.
La seguridad del rey
“Haz el enroque temprano y a menudo” — Rob Sillars
La seguridad del rey tiene la máxima prioridad en todas las fases de la partida. En la vida es lo mismo y deberíamos poner a nuestra salud antes de nada. Cualquier actividad que afecte a la salud es como descuidar la seguridad del rey en una partida de ajedrez. El rey no debería quedar expuesto a los ataques. La salud debería tener la prioridad en todas las fases de nuestra vida.
Evitar errores
“Los errores se encuentran todos sobre el tablero, esperando a ser cometidos” — Savielly Tartakower
Los errores son costosos. La mayoría de las partidas se pierden debido a los errores que se cometen. Cualquier jugador serio suele hacer un esfuerzo importante para evitar los errores. En la vida es necesario que identifiquemos y evitemos los errores de manera proactiva, porque si no podrán causar grandes daños.
Evitar perder el tiempo
Es recomendable, desarrollar los peones y las piezas colocándolas en las mejores casillas lo antes posible durante la fase de la apertura. Cada movimiento debería tener un propósito y servir para cumplir nuestro plan. No se debería perder el tiempo en ningún momento de la partida. En la vida tampoco deberíamos perder el tiempo. Cada acción debería tener un fin y nos debería conducir en la dirección que sirva para alcanzar nuestras metas.
Encontrar el mejor movimiento
“Un mal movimiento sirve para anular cuarenta buenos”– Israel Albert Horowitz
Cada uno de los movimientos es importante. Un jugador de ajedrez siempre procura encontrar el mejor movimiento en cualquier situación. El mejor movimiento se puede encontrar al considerar las alternativas y evaluar la probabilidad de las futuras posiciones. En la vida también deberíamos realizar esfuerzos conscientes en cada momento para encontrar así el mejor camino en el tiempo que nos queda.
Perfeccionar la posición de las piezas
“La táctica fluye a partir de una posición superior” — Bobby Fischer
Un jugador de ajedrez siempre anda con cuidado por si se le ofrece la posibilidad de colocar sus piezas en una casilla buena desde la que controlar una columna, fila o diagonal abierta. En la vida siempre deberíamos estar atentos para no pasar por alto las oportunidades que se nos ofrezcan.
Cambiar las piezas malas
Es necesario colocar las piezas en las mejores casillas. Aquellas piezas para las que no queden casillas buenas se llaman “piezas malas” y son un lastre. Es mejor deshacerse de ellas. En la vida también deberíamos liberarnos de aquellas cosas y actividades que no nos hagan bien.
SacrificiosLa posición es más importante que el material. Es decir, un jugador de ajedrez no suele vacilar a la hora de sacrificar una pieza para ganar o defender una buena posición. Así es también en la vida deberíamos ser conscientes de las prioridades y sacrificar lo que haga falta para tener una vida mejor.
Evitar los apuros de tiempo
Un buen jugador de ajedrez distribuye el tiempo de manera inteligente. Debe reservar tiempo para los momentos críticos de la partida. En la vida también debemos distribuir el tiempo de manera sabia y dedicar más tiempo a aquellas actividades que sean importantes y productivas y evitar perder tiempo con actividades que no sirvan para nada.
Hacer planes
“Incluso un mal plan es mejor que ningún plan” — Mikhail Chigorin
Los entrenadores de ajedrez nos enseñan a mirar hacia adelante y elaborar un plan. Esto nos sirve también para avanzar en la vida.
Tener prioridades
“El táctico debe saber lo que hacer cuando hay algo que hacer; el estratega debe saber qué hacer cuando no hay nada que hacer”— Savielly Tartakower
En cualquier momento de la partida suele haber varios planes posibles. El ajedrez nos enseña tener prioridades y concentrarnos en la amenaza más peligrosa o el plan más importante. Esta capacidad de establecer prioridades nos ayudará en la vida cuando tengamos que elegir entre varias opciones. Al haberlo entrenado, nos saldrá más fácil elegir la opción que más nos servirá.
Concentración
Una partida de ajedrez suele durar varias horas y un ajedrecista debería ser capaz de mantener la concentración durante largo tiempo. Esta capacidad le servirá también en cualquier otro campo de la vida.
Espíritu de lucha
“Nunca se ha ganado una partida abandonándola” – Savielly Tartakower
El ajedrez sirve para desarrollar una mentalidad de nunca darse por vencido y de luchar hasta la última gota de sangre. Esa actitud también nos sirve para sobrevivir mejor en las tempestades de la vida.
Tener pensamientos positivos
“Esta noche estoy jugando en contra de las piezas negras” — Akiba Rubinstein
Las mejores partidas de ajedrez suelen surgir si los jugadores no sienten preocupación por los puntos Elo o las valoraciones FIDE. Incluso si el oponente es un jugador más fuerte según su valoración, una actitud positiva puede servir para rendir al máximo. Esa actitud positiva también es necesaria en la vida para ser capaz de sacar lo mejor de cualquier situación.
Aprender de los errores
“Tendrás que perder cientos de partidas antes de convertirte en un buen jugador” — José Raúl Capablanca
Aunque un jugador de ajedrez siempre aspira a ganar las partidas que juega, es inevitable que también pierda alguna de vez en cuando. Un jugador puede crecer al analizar las partidas perdidas. En la vida también los fracasos son inevitables. Hay que aprender de los errores que cometemos. Únicamente un análisis desapasionado nos podrá ayudar a evitar cometer de nuevo los mismos errores en el futuro y acelerar nuestros progresos.
El texto original en inglés se publicó en la web de ChessBase India
Fotos: Amruta Mokal | Wfm lewis chessmen | Chess Pieces by the sea
Traducción al castellano: Nadja Wittmann (ChessBase)
Buenos días a todos mis amigos del ajedrez nacional e internacional.
¡Es un artículo maravilloso! En verdad se ha dicho todo lo bueno que nos da este noble juego.
Es muy interesante saber que el ajedrez sirve para todo en la vida, que nos puede ayudar en todo ámbito de la vida. Y claro está de la misma manera en que aplicamos los conceptos del ajedrez en una partida, debemos hacerlo en la vida cotidiana.
Este artículo es muy bueno, en verdad me ha encantado muchísimo. A mí en lo personal, el ajedrez me ha ayudado muchísimo en mi vida personal, pues… ¿Quién no tiene problemas en esta vida?
Yo lo aprendí de niño, y aunque no soy un jugador tan brillante, me encanta este juego, en verdad me ha ayudado muchísimo en mi vida personal.
Sinceramente lo digo: “Yo no soy feliz si pasa un día y no juego una partida de ajedrez. Considero que el ajedrez es la vida misma”.
Quiero agradecer a Lenin por su buen trabajo en la WEB y también a quien lo escribió.
Un amigo…
Portela.
Excelente reflexión sobre nuestro juego y su función social
Saludos
Ferreiro
Buenos días a todos mis amigos de Ajedrez Nacional e Internacional.
¡Excelente artículo! ¿Quién no tiene problemas en este mundo? Creo que todos lo tenemos.
Todo lo antes dicho es muy cierto. Para mí el ajedrez es la vida misma. A mí en particular me ha ayudado muchísimo en mi vida personal. Aunque no me considero un gran jugador, una cosa sí sé y es que amo el Ajedrez. He visto los buenos resultados en todas las esferas de mi vida personal.
Sinceramente: “Yo no soy feliz si pasaré un día y no juego una partida de ajedrez. Porque para mí el ajedrez es la vida misma”.
Portela.
” (Eclesiastés 4:12) El Ajedrez es un juego de estrategia entre dos oponentes en el que no interviene el azar y que requiere de un importante esfuerzo intelectual unido al espíritu de lucha del jugador. Tal como se conoce actualmente, el ajedrez, surgió en Europa durante el siglo XV como evolución de otros juegos más antiguos, como el persa shatranj y el aún más antiguo chaturanga de origen indio cuyos inicios datan del siglo VI. “Jugar al ajedrez, según el ajedrecista Roberto Grau (‘Tratado General de Ajedrez’), es poner en marcha el cerebro en una actividad que recrea, pero que obliga a un proceso mental armónico y lógico”. En un tablero de solo 64 casillas -cuadros llamados escaques que alternan los colores blanco y negro- y 32 piezas al inicio, el número de combinaciones posibles que pueden jugarse excede la cantidad de átomos en el universo, se suele decir. Es probable que por expresiones como la citada, reconocidos hombres – representantes de diversas manifestaciones culturales- señalen a este juego, ajedrez, como una emulación de la vida. “El ajedrez no es como la vida, es la vida misma.