enviado por Caimito
Es natural que cuando asistimos al final de una buena obra de teatro, el descenso del telón significa, además de la conclusión de la función, el comienzo de la interpretación del mensaje que nos deja. Una buena obra siempre nos invita a la reflexión, y en la medida que mejor sea aquella, más profunda debe ser ésta.
La recién finalizada Olimpiada, ubicó a cada selección, más o menos en la posición que correspondía por su comportamiento, claro que hay excepciones, para bien o para mal. La suerte puede venir con buenas o malas intenciones, ejemplo de ello es la desgracia para Canadá de enfrentar al poderoso equipo de USA en la última ronda del Open, dificultándole un empate que les pudo ubicar en el cuarto puesto, y a la postre fueron undécimos, después de jugar un magnífico torneo.
Hablemos de nuestros representantes. Las chicas, luego de verse relegadas al lugar 49 al término de la séptima jornada como resultado inmediato de una derrota inesperada ante Ecuador, lograron rematar el torneo con tres victorias y un empate en las últimas cuatro rondas, destacando entre esos resultados, victoria sobre España y empate con Rumanía, sendos conjuntos superiores en fuerza a las nuestras. Ubicarse en el 15º siendo las vigésimo-quintas del ranking inicial, es un magnífico resultado. Destacó la WGM Maritza Arribas, quien invicta en 10 partidas, sumó 19,2 puntos a su ELO (recuerden que el K utilizado para jugadores que nunca hayan alcanzado los 2400 puntos, es 20); la WGM Yaniet Marrero quizás jugó el peor torneo de su carrera, que finalmente le costó 31,8 puntos; la WGM Oleiny Linares, aun sin ganar mucho (de sus tres víctimas, la de mayor ELO jugó con 2043), sólo cayó una vez, y ante una jugadora muy superior, la polaca WGM Zawadka (2450); la WIM Lisandra Llaudy fue la más combativa, de sus 10 encuentros perdió dos, ambos frente a jugadoras de mayor nivel, y aportó seis victorias, entre éstas, la que decidió en match frente a las españolas en la octava ronda, duelo que marcó el inicio del excelente final del equipo; sumó 7,8 puntos a su ELO. Por último, en el papel de suplente debutó la WIM Yuleisy Hernández, quien comenzó mal, pero fue tomando su nivel y aportó en la novena ronda una importante victoria que salvó el empate ante el fuerte elenco rumano; su mejoría al final no pudo evitar que perdiera 21,8 puntos de su ELO.
Creo que terminar en ese puesto, ha sido muy buen resultado, sobre todo atendiendo a las ausencias de figuras importantes del ajedrez femenino nacional, sobre todo nuestra mejor jugadora desde hace varios años, la WGM Lisandra Ordaz. En el torneo femenino, podemos sentirnos satisfechos, lo contrario de lo que nos dejan los hombres, quienes quedaron muy por debajo de las expectativas, algo que ni la excelente actuación de su líder, el GM Leinier Domínguez, nos hace olvidar. Les propongo ese análisis en la segunda parte de estas reflexiones.
…continuará…
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