Varias de Leontxo

Cómo come un pez grande

Las partidas muy desiguales en cuanto a la fuerza de los rivales pueden ser tan instructivas como esta

E. Bacrot (Francia, 2   —   N. Coursaget (Francia, 2
?  2017.05.28  1-0 ()

Violencia muy instructiva. Defensa Aliojin (B05):
1.e4 Cf6 2.e5 Cd5 3.d4 d6 4.Cf3 Ag4 5.Ae2 c6 6.c4 Cb6 7.Cg5!
(en ocasiones concretas puede ser muy bueno mover dos veces la misma pieza en la apertura: esta jugada es excelente para aprovechar la ventaja de espacio de las blancas; al cambiar los alfiles de casillas blancas, se amenazará romper en e6, y además se evitará el cambio de damas tras un eventual cambio de peones en e5)
7…Axe2 8.Dxe2 dxe5 9.dxe5 h6 10.Cf3
(amenaza e6)
10…e6
(primera misión cumplida: d6 es débil en una columna abierta)
11.O-O C8d7 12.Cc3 Dc7 13.Td1 a5 14.Ae3 Ac5?
( (error de concepto; es verdad que las blancas tendrían clara ventaja tras 14…Ae7 15.Ce4 , pero proponer el cambio del alfil que defiende d6 es ayudar a las blancas) )
15.Ce4 Ae7 16.Td3 O-O 17.Tad1 a4 18.h4 Ta6 19.Cd6 Axd6 20.Txd6 Tfa8
(segunda misión cumplida: control de d6 y de la columna abierta)
21.Dd2 Cf8
(diagrama) (es probable que Coursaget pensase aquí que su posición era inferior pero sostenible, porque las blancas no pueden penetrar de manera inmediata por la columna, y las negras disponen de contrajuego en el ala de dama; pero hay un escondido factor táctico ganador: las torres blancas tienen paso al ala de rey por d4)
22.Axh6!! Cxc4
( (la clave es que tras 22…gxh6 23.Dxh6 , la amenaza Td4 obliga a 23…f5 , y las blancas ganan; por ejemplo: 24.exf6 Dh7 25.Df4 Df5 26.Dg3+ Dg6 27.f7+ Rg7 28.Cg5 Ta5 29.Dc3+ Df6 30.Db4 , con dominio aplastante) )
23.Dd4 b5 24.Axg7!! Rxg7 25.b3
( se ganaba ya con el ataque directo: 25.Dg4+ Cg6
( -o bien 25…Rh8 26.Dh5+ Rg7 27.Dg5+ Rh7 28.T6d4 , etcétera- )
26.h5 Cxd6 27.hxg6 fxg6 28.Cg5 Te8 29.Txd6 , con ataque demoledor) )
25…axb3 26.axb3 Cb6 27.Dg4+ Rh8 28.Dh5+ Rg7 29.Dg5+ Rh8 30.Td8?!
( (relajación de quien cree que ya ha ganado: lo más duro era 30.Df6+ Rg8 31.h5 , y no hay buena defensa ante h6) )
30…Txd8?
( (tras 30…Rh7! 31.Dh5+ Rg7 32.Dg4+ Cg6 33.Txa8 Txa8 34.h5 Cd7 35.hxg6 Cxe5 36.Cxe5 Dxe5 37.gxf7+ Rxf7 38.Df3+ , la ventaja blanca podría no ser ganadora) )
31.Txd8 Ta1+ 32.Rh2 Cd7 33.De7 Dxd8 34.Dxd8 Tb1 35.Cd4 c5 36.Cxb5 Txb3 37.Cd6 Rg7 38.Dg5+ Rh7 39.Dh5+
, y Coursaget se rindió.
1-0

Ivanchuk las pone y gana

El genio exhibe su enorme profundidad de conocimientos en una partida ardua, que parece sencilla

Isán Ortiz (Cuba, 2.570)   —   V. Ivanchuk (Ucrania, 2.738)
?  2017.05.31  0-1 ()

Parece que el genio no hace nada, pero vence a un rival duro. Defensa Siciliana (B66):
1.Cf3 d6 2.e4 Cf6 3.Cc3 c5 4.d4 cxd4 5.Cxd4 Cc6 6.Ag5 e6 7.Dd2 a6 8.O-O-O Ae7 9.f4 Cxd4 10.Dxd4 b5 11.Axf6 gxf6 12.Ae2 Tb8 13.Af3 Dc7 14.Rb1 a5 15.Dd2 b4 16.Ce2 h5 17.h4 a4
(una posición muy difícil de jugar, sobre todo para las negras, con h5 muy débil y el rey en el centro)
18.Tc1 Ad7 19.c4 Dc5 20.Cg3 Tg8 21.Cxh5
(las amenazas son, entre otras, g4 y f5)
21…f5! 22.De2 b3 23.a3 Ac6 24.e5
(única)
24…Axf3 25.gxf3 Th8 26.Cf6+ Axf6 27.exf6 Rd7
(si uno sólo se fija en el número de peones y en el pasado de h5, verá clara ventaja blanca;; sin embargo, las blancas tienen muchos peones débiles, incluido el flamante de h4, y además deben tener cuidado con la posición de su rey si debilitan el control de la primera fila; aún hay otro factor escondido e importante: la acción de la dama sobre g1 dará el control de la columna)
28.h5 Tbg8! 29.Dd2 Tg3 30.h6?!
(Ortiz decide entregar el peón de h6 para distraer a las piezas negras, pero no logrará nada a cambio; quizá fuera mejor un plan menos activo:
( 30.Tcd1 Rc7
( -si 30…Txf3? 31.Dg2 , con mucha ventaja- )
31.Dd3 , y aguantar) )
30…Th7 31.Tc3?!
( (todo indica que el único plan para salvar la partida era aferrarse al peón de h6: 31.Th5! Tg6 32.Tch1 Txf6 33.Db4! Dxb4 34.axb4 Rc6 35.Rc1! , para seguir con Rd2 y Rc3) )
31…Rc7 32.Tcc1 Tg6 33.Th5 Tgxh6 34.Txh6 Txh6 35.Dg2 De3! 36.c5
( (el gran problema es que no vale 36.Dg7? por 36…Th2! -amenaza Txb2+, y es mucho más fuerte que
( 36…Dd3+ 37.Ra1 Dc2? 38.Dg1 , y ganan las blancas- )
37.Dxf7+ Rb6 38.c5+ Ra6 , y se acabó) )
36…dxc5 37.Td1
(ciertamente, las dos piezas blancas se han activado, pero no están coordinadas para amenazar algo)
37…Th8 38.Dg7
(diagrama)
38…Dd3+!
, y Ortiz se rindió.
0-1

Superlópez, como Nimzóvich

Las partidas muy instructivas no tienen por qué rozar la perfección; esta es, además, muy vibrante

Y. Balashov (Rusia, 2.408)   —   J. M. López Mart. (Esp, 2.597
?  2017.06.03  0-1 ()

Si Nimzóvich levantase la cabeza aplaudiría a López Martínez, excepto por el error de la 51. Defensa India de Dama (A50):
1.d4 Cf6 2.c4 b6 3.Cc3 Ab7 4.Dc2 d5 5.cxd5 Cxd5 6.Cf3 e6 7.e4 Cxc3 8.bxc3 Ae7 9.Ae3 Cd7 10.Td1 Tc8 11.Ad3 c6 12.O-O Dc7 13.c4 c5 14.d5 e5 15.Cd2 O-O 16.Cb1 Cf6 17.Cc3 Ce8!
(el caballo bloqueador se instalará en d6)
18.a4 a5 19.Cb5 Db8 20.Db2 Aa6 21.Tb1 Ad8
(amenaza Axb5, instalando un caballo inexpugnable en d6)
22.Ca3 Ac7 23.Ae2 Cd6
(las máquinas ven clara ventaja blanca, pero no es tan fácil: las blancas sólo pueden romper en f4, y cuando lo hagan activarán el alfil de c7)
24.Dc2 Da7 25.f4 Tce8 26.fxe5
( (se puede jugar 26.f5 Ad8 27.Tb3 , pero la presión en c4 y e4 dificultaría mucho el ataque) )
26…Txe5 27.Af4 Tfe8!
(el control de las casillas negras dará mucho contrajuego)
28.Axe5 Txe5 29.Af3 Db8 30.Tb3 Dd8 31.Cb5 Axb5 32.cxb5 De7 33.g3 h5! 34.Ag2 h4 35.Tf4 hxg3 36.Txg3 Ce8
(cumplida su misión en d6, el caballo deja paso al potente cuchillo de c7, mientras se mantiene el bloqueo)
37.Th3 g5 38.Tf1?!
( (todo indica que era mejor 38.Tg4 ) )
38…g4 39.Th6 Rg7 40.Dd2 Tg5 41.Th4 Ae5 42.Tf5 Ad4+ 43.Rh1 Tg6 44.Tfh5 Cf6 45.Tg5 Dd6 46.Tf5 Ae5 47.Dd3 De7 48.De2 g3!?
(decisión de riesgo en el momento de la verdad: debilita al rey blanco, pero también al negro…)
49.hxg3 Txg3 50.Th3?!
( (las blancas tenían su oportunidad: 50.Dd2! Tg6 51.Tg5 Dd6 52.Txg6+ fxg6 53.Dh6+ Rf7 54.Ah3! , aunque las negras dispondrían de 54…Cxd5! 55.exd5 Dxd5+ 56.Rg1 Ad4+ 57.Rh2 Ae5+ 58.Tf4+ Axf4+ 59.Dxf4+ Re7 , y podrían luchar pòr el empate) )
50…Tg6 51.Af3 Ad4?
(en este tipo de posiciones, soltar el bloqueo puede ser mortal…)
52.e5 Cd7 53.Ah5?
( (había que mantener el control de e5 con 53.Thh5! , para seguir con Dh2, y las blancas ganarían) )
53…Tg1+ 54.Rh2 Cxe5
(se amenaza Cg4+, y también Dd6)
55.Txe5?!
(diagrama)
( (las blancas aún tendrían una posición sana tras 55.Tg3+ Txg3 56.Rxg3 f6 57.De4 ) )
55…Dd6!! 56.Axf7
( (si 56.Te3? Tg5 , ganando) )
56…Tg5 57.Ae6?
( (el último cartucho para la salvación era 57.Rh1! Axe5 58.Th5 , con probable empate) )
57…Txe5 58.Df3 Te2+
, y Balashov se rindió.
0-1

Antón brilla en el Europeo

El gran maestro español parece estar en buena racha, a juzgar por esta espléndida miniatura

D. Antón (España, 2.660)   —   M. Bósiocic (Croacia, 2.603)
?  2017.06.05  1-0 ()

David Antón ha pasado el ecuador del Europeo en el pelotón de cabeza, con cinco puntos en seis partidas de las once previstas. Ha ganado a la rusa Daria Postovóitova (2.420), el español Daniel Forcén (2.545), el griego Athanasios Mastrovasilis (2.512), el ucranio Olexandr Bortnyk (2.567) y hoy en esta partida al croata Marin Bóisocic. Su única derrota llegó en la tercera ronda, ante el bielorruso Serguéi Azárov. De los otros nueve españoles, tanto Forcén como Iván Salgado tienen sólo medio punto menos, tras sendas victorias en la sexta ronda sobre el ruso Alexánder Moskalenko y el ucranio Andréi Volokitin, respectivamente; Josep Manuel López Martínez (Superlópez), tiene cuatro. Los 22 primeros clasificados lograrán una plaza en la próxima Copa del Mundo, que se jugará en Tiflis (Georgia) del 1 al 25 de septiembre. Defensa Siciliana (B48):
1.e4 c5 2.Cf3 e6 3.d4 cxd4 4.Cxd4 Cc6 5.Cc3 Dc7 6.Ae3 a6 7.a3 Cf6 8.f4 Cxd4 9.Axd4 d6 10.Df3 Ad7 11.O-O-O Ac6 12.Axf6 gxf6 13.f5! h5?!
( (entregar el peón de f6 es una buena idea, pero la mejor forma de hacerlo parece 13…O-O-O ) )
14.Ac4 Ad7 15.fxe6 fxe6 16.Dxf6 Th6 17.Dg5 Dc5?
( (había que jugar 17…Dd8 ; la decisión de Bósiocic sería muy acertada si Antón respondiera con una jugada normal, pero…) )
18.Ad5!!
(un golpe muy certero, aprovechando la situación del rey negro en el centro; la amenaza principal es, sencillamente, Thf1)
18…Th8
( (si 18…exd5 19.Thf1! , y no hay buena defensa ante Txf8+) )
19.Dg6+ Re7 20.Rb1 De3
(diagrama)
21.Axe6!! Axe6 22.Cd5+ Axd5 23.exd5 Th6 24.Dg8 Rd7 25.Tde1
, y Bósiocic se rindió.
1-0

Carlsen, muy motivado

El noruego ha reducido su ventaja sobre So, 2º del mundo, a 20 puntos, y parece dispuesto a agrandarla

 S. Kariakin (Rusia, 2.781)   —   M. Carlsen (Noruega, 2.832)
?  2017.06.05  0-1 ()

El campeón, que no pudo triunfar este año en Wijk aan Zee ni en Baden-Baden, barrió el torneo de rápidas de Stavanger con 7,5 puntos de nueve y un juego excelso. Defensa Holandesa (A90):
1.d4 f5 2.g3 Cf6 3.Ag2 e6 4.c4 d5 5.Cd2 Ad6 6.Ch3 O-O 7.O-O Cc6!
(una idea novedosa muy interesante, en lugar del tradicional ‘muro de piedra’ con
( 7…c6 ) )
8.e3 b6
(la idea se ve clara: convertir el tradicional ‘alfil malo’ de c8 en una pieza activa, ya sea en b7 o en a6; también se aprovecha que no hay un caballo blanco en c3, sino en d2, lo que impide que la presión en d5 sea insoportable)
9.b3 a5 10.Ab2 Aa6 11.Cf4 Axf4 12.exf4 Ce4
(hay que tapar la columna semiabierta con la debilidad en e6; si las blancas expulsan el caballo con f3, el alfil de g2 quedaría enterrado)
13.Te1 Te8 14.Te3 Dd7 15.Cxe4!
(la idea es que f3 suponga una ruptura y apertura del centro…)
15…fxe4 16.f3 dxc4!
(…pero Carlsen logra un contrajuego interesante justo a tiempo)
17.fxe4
( (lo mejor era 17.Txe4! , activando el alfil por f1 o h3, según los casos) )
17…cxb3
( (también era buena 17…Tad8 ) )
18.d5!?
( (si 18.Txb3 Tad8 ) )
18…exd5 19.Dxb3
(diagrama) (Kariakin ha logrado un buen juego por las casillas blancas; además, lucha por la iniciativa, y su dama puede ser muy molesta en c3; pero Carlsen no piensa quedarse quieto…)
19…a4!!
(es tremendo lo que Carlsen puede llegar a ver en muy pocos segundos)
20.Dxa4 Af1! 21.Dd1 Axg2 22.Rxg2 Ca5! 23.Tc3?
( (lo correcto era Te1, aunque las negras estarían mejor tras 23.Te1 Cc4 ) )
23…d4 24.e5 Cc4! 25.Tf3 c5 26.Ac1 Dd5
(posición muy dominante para Carlsen: sus cuatro piezas son más activas que las blancas)
27.Rh3 Tad8 28.Td3 Te6 29.Df3
(alivia la presión pero libera el monstruo de d4)
29…Dxf3 30.Txf3 d3 31.Ae3 d2 32.Td1 Td3 33.f5 Txe5
, y Kariakin dejó de sufrir.
0-1

Fogonazo letal de Navara

Una de las causas de la gran complejidad del ajedrez es que lo normalmente bueno puede ser malo

D. Navara (Rep. Checa, 2.739)   —   D. Svétushkin (Mold., 2.573)
?  2017.06.07  1-0 ()

Parece una posición normal de la Apertura Española, y de pronto se derrumba todo. Apertura Española (C92):
1.e4 e5 2.Cf3 Cc6 3.Ab5 a6 4.Aa4 Cf6 5.O-O Ae7 6.Te1 b5 7.Ab3 d6 8.c3 O-O 9.h3 Ab7 10.d4 Cd7 11.Cbd2 exd4 12.cxd4 Af6 13.Cf1 Ca5 14.Ac2 Te8 15.Cg3 g6 16.Ah6 Cc4 17.b3 Ccb6?!
( (una novedad que empeora lo conocido; una de las referencias importantes era 17…Ca3 18.Ad3 c5 19.Af4 Cf8 20.e5 dxe5 21.dxe5 Ag7 22.De2 Ce6 23.Ac1 Cd4 24.Cxd4 Txe5 25.Ce4 Axe4 26.Axe4 Dxd4 27.Axa3 Txe4 28.Dxe4 Dxe4 29.Txe4 Axa1 30.Axc5 Tc8 31.b4 Ag7 , tablas, Kryvoruchko-Iordachescu, Abu Dabi 2014) )
18.a4!
(el problema de la última jugada negra es que cede la iniciativa, y Navara la aprovecha para crear presión en el ala de dama)
18…bxa4 19.bxa4 a5 20.Tb1
(Navara se dispone a maniobrar con sus caballos -por ejemplo, con Cf1/Ce3/ Cg4, o con Ch2/Cg4- para incrementar ahora la presión en el otro flanco; por tanto, Svétushkin reacciona en el centro…)
20…c5 21.Af4! d5?
( (pero el contraataque en el centro va ahora demasiado lejos, porque era muy importante mantener bajo control el avance blanco a e5, para evitar que todas las piezas blancas, incluido el alfil de c2, se lancen coordinadamente contra el monarca negro; lo correcto era 21…cxd4 22.Cxd4 Ae5! , con una posición sostenible, aunque ventajosa para las blancas) )
22.e5 Ag7 23.Cg5 cxd4
(diagrama)
24.Cf5!! Cc5
( (si 24…gxf5 25.Dh5 Te7 26.e6! Cf6 27.exf7+ Rh8 28.Dh4 , con ataque mortal) )
25.e6!
, y Svétushkin se rindió porque la avalancha era letal. Por ejemplo:
25…Cxe6 26.Cxg7 Cxg7 27.Txe8+ Cxe8 28.Dxd4 Ta6 29.Ad3
, y cae todo.
1-0

Los trucos de IBM contra Kaspárov

El excampeón del mundo revive su histórica derrota ante Deep Blue (1997) en un libro emotivo y revelador

IBM no hizo trampas durante los dos duelos que su computadora Deep Blue jugó contra Gari Kaspárov en Filadelfia 1996 (el ruso ganó, 4-2) y Nueva York 1997 (perdió, 2,5-3,5), en el sentido de que no hubo intervención humana en las jugadas del monstruo de silicio. Pero sí utilizó ardides contrarios a la ética deportiva para espiarle, por un lado, y negarle información muy útil, por otro. Es la sólida tesis del excampeón en su reciente libro Deep Thinking.

Aeropuerto de Barajas (Madrid), 25 de junio de 1997, hacia las 19.00 horas. La Guardia Civil me ha dado permiso para recibir a Kaspárov en la sala de recogida de equipajes. Mañana jugará unas partidas simultáneas por Internet contra varias ciudades de diversos continentes, organizadas por El País Digital (precursor de elpais.com). Pero eso no le preocupa nada; a pesar de que viene de jugar el duro torneo de Nóvgorod (Rusia), sólo tiene un tema de conversación: “¿Has visto cómo se están cumpliendo mis peores pronósticos? IBM se niega a darme los registros de los procesos de cálculo de Deep Blue durante las partidas. Y no habrá un tercer duelo. Van a destruir la máquina y toda la documentación, de modo que nunca podré tener pruebas de que hicieron trampas”. Sobre ese asunto hablamos unas cinco horas más, incluida la cena, repasando cada detalle, una y otra vez, hasta que lo acompañé a la puerta de su habitación en el hotel.

Esa obsesión estaba plenamente justificada para quien, como yo, había visto desde muy cerca la enorme tensión, la neurosis colectiva internacional y la tremenda presión que sufrió Kaspárov durante aquellos duelos contra Deep Blue.

Ya al poco de comenzar el de Filadelfia en 1996, después de que Kaspárov perdiera la primera de las seis partidas previstas, recibí una llamada muy significativa de Luis Gómez, mi redactor-jefe entonces en Deportes: “Hace un rato, en un restaurante cercano, algunos directivos de EL PAÍS han escuchado hablar de Kaspárov y Deep Blue en varias mesas a la vez. Prepárate para escribir cada día, porque el tema es de interés masivo”.

A todo quisqui le parecía entonces magnífico que una computadora ayudase mucho en la declaración de la renta o en cálculos mucho más complicados. Pero la perspectiva de que una máquina pudiera vencer al supercampeón del ajedrez era aterradora para una gran parte de los terrícolas; los más extremistas lo veían como el primer paso hacia el fin del mundo, o al menos del mundo dominado por los seres humanos.

En Filadelfia, Kaspárov remontó claramente la derrota inaugural por su convicción de que Deep Blue estaba aún lejos de poder batirlo en un duelo a seis partidas, y terminó ganando por 4-2. Pero esa victoria con ciertos apuros creó el caldo de cultivo idóneo para que una parte considerable de la población mundial esperase con gran interés y cierto temor el duelo de revancha, un año después en el Equitable Center, en pleno corazón de Manhattan, a diez minutos caminando de la Trump Tower. Ese enfrentamiento provocó el colapso en las redes de Internet que retransmitían las partidas en directo porque, además, los aficionados de todo el mundo empezaban a temer el daño que el progreso de las máquinas podía causar al ajedrez como deporte.

El primer titular rompedor que vi al llegar a la Gran Manzana fue en el USA Today: “¿Será este hombre capaz de salvar al género humano?”, con grandes fotos de Kaspárov que también se veían por las calles. Los del New York Times y Washington Post solían ser más moderados pero en la misma línea cada día. Para comprender cuán enorme era la expectación, bastaba con observar al público (estadounidense en su inmensa mayoría) que abarrotaba cada tarde el Equitable Center: poco menos que el 100% aplaudía y animaba a Kaspárov, que jugaba con la bandera rusa, cuando entraba en el escenario, y casi nadie al operador de IBM, sentado junto a la enseña de barras y estrellas.

En ese contexto, lo ocurrido en la segunda partida, tras la victoria de Kaspárov en la primera, fue una tragedia para el ruso y, como él mismo admite en el libro, la clave de su derrota final en Nueva York porque su sistema nervioso quedó seriamente dañado. Kaspárov llegó a la jugada 37 en una posición inferior, pero con posibilidades de contraataque. De pronto, en la sala de prensa nos quedamos todos paralizados, y a él casi le da un síncope, cuando Deep Blue, en lugar de seguir atacando, hizo una jugada de bloqueo que evitaba el contraataque del ruso; eso hubiera sido normal en un gran maestro humano, pero jamás hasta entonces una máquina había tomado una decisión así.

Kaspárov perdió esa partida y, con ella, el control de sus nervios. Se obsesionó con que IBM le estaba haciendo trampas -su sospecha era que algún gran maestro intervenía en el proceso de cálculo de la máquina en los momentos decisivos-, y la multinacional aprovechó muy bien esa debilidad psicológica para aumentar la crispación, negándose repetidamente a publicar los procesos de cálculo de la computadora, como Kaspárov exigía todos los días.

Tras empatar los tres asaltos siguientes con un juego claramente inferior al suyo habitual, Kaspárov perdió la última porque tomó una decisión de alto riesgo en plena apertura que jamás hubiera tomado en condiciones de equilibrio nervioso: hizo una jugada mala (la séptima) a sabiendas, convencido de que la base de datos de Deep Blue, que efectuaba los primeros movimientos de memoria, sin calcular, no incluía la refutación de ese error. Pero se equivocó: el equipo de grandes maestros contratado por IBM como asesores, que incluía al español Miguel Illescas, había programado esa variante mes y medio antes. Fue un golpe terrible, como él mismo reconoce en el libro: “La derrota más rápida de mi carrera; la primera vez que perdía un duelo en mi vida; la primera vez que una máquina ganaba a un campeón del mundo en un duelo serio. Pero lo que realmente me preocupaba mucho no era lo que ese fracaso iba suponer en mi lugar en la Historia, sino el simple hecho de que había perdido, porque odiaba perder”.

Minutos después, Kaspárov tuvo que soportar el suplicio de una rueda de prensa multitudinaria, en la que siguió criticando agriamente a IBM, cuyas acciones se dispararon a la mañana siguiente en Wall Street. Estaba tan ofuscado, deprimido e irritado que no felicitó al equipo de programadores y grandes maestros de Deep Blue, y en el libro les pide disculpas por ello. También reconoce que, tras equivocarse en la partida, volvió a hacerlo en la rueda de prensa: “Lo natural en mí es decir lo que me dicta el corazón. Pero podría haber esperado al día siguiente, tras un poco de descanso y reflexión”.

En el libro, Kaspárov elogia varias veces la honradez de Illescas, quien, una vez liberado de la cláusula de confidencialidad que le impuso IBM, desveló algunos detalles que al ruso le parecen muy significativos. En concreto, la minuciosidad con que la multinacional exprimió todos los aspectos de los que pudiera obtener ventaja aunque, a juicio de Kaspárov, algunos van claramente contra la ética. Por ejemplo, asegurarse de que uno de los empleados de seguridad que estaban cerca de Kaspárov nada más terminar cada partida hablase ruso, de tal modo que pudiera escuchar las conversaciones del campeón con su entrenador, Yuri Dojoián, de las que el equipo de IBM pudiera obtener pistas para preparar la próxima partida.

Donde Kaspárov deja aún sombras de sospecha es en la manipulación del programa de Deep Blue. Varios expertos informáticos a los que cita -entre ellos, el muy conocido israelí Shay Bushinsky, uno de los creadores de otro gran ajedrecista de silicio, Deep Junior- se muestran convencidos de que los apagones de Deep Blue en plena partida durante el duelo no fueron bloqueos accidentales sino provocados por un código introducido en el programa para que el sistema se apague bajo ciertas condiciones; por ejemplo, un funcionamiento impreciso. Esa hipótesis de Bushinsky encaja muy bien con lo que dice uno de los programadores de la computadora, Feng-Hsiung Hsu, en su libro Behind Deep Blue, donde introduce el concepto de “autoapagado” en lugar de accidente, que define así: “un elemento del código que supervisa la eficiencia de la búsqueda en paralelo y apaga el programa si esa eficiencia baja demasiado”. El detalle es importante porque, según Bushinsky, después de ese reinicio el registro de los procesos de la computadora ya no es fiable, y por tanto podría ser un truco para enmascarar trampas, interviniendo en el programa durante la partida.

Illescas, quien además de gran maestro es informático, disiente: “Aparte de que estoy muy agradecido a IBM por lo bien que me trató, creo que actuó correctamente en lo que a mí me consta. Otra cosa, muy distinta, es que Kaspárov, quizá confiado en exceso tras su victoria en Filadelfia, debería haber afinado mucho más el contrato con IBM para el duelo de Nueva York, que le perjudicó tal como fue firmado. Por ejemplo, en que IBM conocía todas las partidas del campeón, y éste no tenía ni una de Deep Blue para estudiar su estilo de juego. Años después, cuando ayudé a Vladímir Krámnik [ruso, destronó a Kaspárov en 2000] en el contrato para un duelo contra Deep Fritz, le recomendé que tuviera el cuidado que Kaspárov no tuvo en 1997. En suma, creo que Kaspárov debería culparse a sí mismo de su derrota en Nueva York”.

Aquella noche de junio de 1997 en Madrid, yo también le recalqué a Kaspárov que no había ganado Deep Blue, había perdido él. Pocos años después, las computadoras de ajedrez mejoraron aún más, empezaron a hacer jugadas humanas con frecuencia, y todo quedó claro en Bilbao 2004 y 2005, cuando un equipo de máquinas goleó a otro de grandes maestros de primera fila. Pero casi todos los expertos coinciden en que, en 1997, Kaspárov era, todavía, más fuerte que Deep Blue.

El último párrafo del décimo capítulo de Deep Thinking es muy elocuente: “Me han preguntado si Deep Blue me engañó muchas más veces de las que puedo contar, y mi respuesta honrada fue siempre que no lo sabía. Ahora, después de 20 años de investigación profunda, revelaciones y análisis, mi respuesta es no. En cuanto a IBM, llegó demasiado lejos en su deseo de ganar. Atentó contra el juego limpio, pero la víctima real de esa traición fue la ciencia”.

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