Padre de gato caza ratón

Un vistazo al mundo del arbitraje (IV parte)

Tribuna de La Habana conversa con Ibrahín García Beltrán, quien es Árbitro Fide (AF) de Ajedrez


Para no pocos, el ajedrez es un deporte donde los árbitros tienen poca, o casi ninguna función; sin embargo, al conversar con el Árbitro Fide (AF) Ibrahín García Beltrán, se llega a la conclusión de que no hay nada más alejado de ese parecer.

Residente en el municipio de San José de Las Lajas, en la provincia de Mayabeque, este hombre de 53 años, graduado de arquitecto en el año 1989, hace 11 años se inclinó por el arbitraje.

Es muy conocido el refrán de que hijo de gato caza ratón, sin embargo, al preguntarle a Ibraín cómo se hizo árbitro de ajedrez, descubrimos que fue el hijo, quien indirectamente le hizo inclinarse por esa disciplina. “Mi niño —comenta García Beltrán— con cinco años mostró interés por este hermoso juego y vi una forma de apoyarlo, e incluso, acudir a los torneos con él. En el 2007 se impartió un curso de arbitraje en mi provincia, que cuando aquello era La Habana, y lo aprobé”.

¿Después de eso, cuándo comienza a trabajar como árbitro?

—Esa es una historia curiosa. Tras pasar el curso de Árbitro provincial, que duró unos tres días, acudí a varios torneos con mi hijo, pero solo como padre, porque él tenía cinco o seis años. Un día me llama el Comisionado Provincial a la casa y me pregunta si conocía quiénes habían pasado el curso que había dado el árbitro Jorge Luis, de Artemisa. Ahí se entabló una conversación interesante.

Le dije que sí, que yo lo había pasado. ¿Ah, tú lo pasaste? Sí. ¿Pero tú hiciste el examen? Sí. ¿Y lo aprobaste? Sí, lo aprobé. Entonces tú eres árbitro provincial. (Hasta ese momento, nadie me había dicho que ese curso daba la categoría de provincial). Bueno, le digo, para qué me estás llamando. Es que necesito un árbitro para la final provincial de primera categoría, me hace falta que vengas para acá. ¿Guardo, tú estás loco, cómo arbitrar una final de primera categoría?, (yo apenas había arbitrado algunos torneos en el portal de mi casa y ahora me daban esta encomienda).

LOS PRIMEROS PASOS

—Recuerdo que en la primera partida se dio un apuro de tiempo con relojes mecánicos entre el Maestro Fide (MF) Lemay Vega y el jugador Eddi Ernesto, ambos de Güines. Ahí el árbitro tiene que cantar tiempo, y me quedé petrificado cuando se cayó la bandera del tiempo. Fue el jugador quien tuvo que hacer la indicación. Después, me miró como diciendo ¿y este, qué pinta aquí? Eso fue triste. Tú quieres mirar el reloj, pero quieres ver la posición también, porque se puede producir una jugada ilegal. La partida estaba calentica, al MF se le cayó el tiempo y el contrario lo gritó enseguida. Era la última partida de la ronda. Esa experiencia no se me olvida nunca.

¿Cómo fue el camino hasta llegar a Árbitro Fide (AF)?

—Seguir arbitrando torneos escolares, pioneriles, juveniles (lo mismo provinciales que nacionales), y así fui engrosando mi currículum. Llegó un momento que lo entregué a Enio Bello, el Jefe de Reglas y Arbitraje de Cuba, y él decidió que fuera a un curso que se iba a impartir en Pinar del Río. En ese, tienes que obtener en el examen como mínimo 80 puntos. Al final, saqué una muy buena nota(creo que fue 99), y así obtuve el título de Árbitro Nacional (AN).

—Seguí participando en distintos torneos dentro de Cuba, incluso algunos de carácter internacional. Después, participé en un curso impartido por la Fide en el Capablanca del 2017, en Varadero, el cual daba el título de AF. Ya con anterioridad había completado las normas para esa categoría, que consisten en haber participado en cualquier torneo que se haya reportado para ELO para la FIDE, así que tras aprobar el curso, en el siguiente congreso de la entidad, se me otorgó el título de Árbitro Fide.

Pero, ¿hasta qué categoría llegan los árbitros en el Ajedrez?

—En el ajedrez existe este escalón intermedio entre AN y Árbitro Internacional (AI), que es el AF. Hay quienes piensan que el AI es un árbitro cualquiera, pero el reglamento especifica que un torneo, para que otorgue a los jugadores norma de Maestro Internacional (MI) o Gran Maestro (MG), debe cumplir con varios requisitos, entre los que se encuentran jugar contra un número mínimo de países, y de titulados; pero, además, especifica que tiene que estar supervisado por un AI o, en su defecto, un AF. O sea, yo puedo firmar, y lo he hecho, una norma de MI o de GM.

CAMINO POR RECORRER

¿Qué le falta para hacerse AI?

—Eso es otra cosa curiosa en el ajedrez. Hacerse AI, es más fácil que hacerse AF. El Árbitro Fide, como expliqué, tiene que hacer un curso organizado por la FIDE, el cual tiene que ser impartido por un árbitro con la categoría de Lecturer de la FIDE, obtener como mínimo 80 puntos, y tener las normas, que es el punto más fácil. El curso que yo pasé en el 2017, hacía como 10 años que no se realizaba en Cuba.

—Después de haber obtenido el título de AF, si participas en cuatro torneos que otorguen normas de MI o GM, ya automáticamente el oficial encargado de ello, con los documentos necesarios, reclama a la Federación internacional y se te otorga inmediatamente el título.

¿Cuántos torneos le faltan?

—Solo uno.

¿Torneos en que ha participado?

—En los de las categorías escolares, juveniles, y en el mes de febrero de 2018, por primera vez tuve la oportunidad de participar en el Torneo Nacional Absoluto de Cuba, el cual me sirve como norma para AI, aun cuando no cumpla los requisitos de los extranjeros.

También en el 2018 tuve la oportunidad de trabajar como árbitro, oficialmente, en mi primer Capablanca. Este evento tiene la peculiaridad de ser el único torneo en suizo, con más de 100 jugadores, que se efectúa en Cuba, y una de las exigencias de la Federación Internacional para entregar la categoría de AI es haber participado, al menos, en uno con esas características. He tomado parte en otros eventos internacionales, como el Clemente Vásquez, los cuales han otorgado normas. Todos dentro de Cuba.

—A propósito, yo no estaba seleccionado para tomar parte en el Capablanca del 2018. Mi hijo estaba compitiendo, y en la segunda ronda fui a ver su partida. Ahí me plantearon, que por la cantidad de jugadores existentes, hacía falta se incorporara otro árbitro que fuera titulado. Dije que estaba dispuesto a hacerlo. Para mi sorpresa, me dieron a supervisar las 28 primeras mesas, en las cuales se concentran los jugadores más fuertes y donde se están decidiendo los lugares. Eso me llamó poderosamente la atención, pues no estaba seleccionado y de pronto me ponen “en la candela”.

Algo curioso durante estos años de árbitro.

—Muchas cosas. Desde un jugador que llega a competir con un perro en la mano, y cuando le preguntas por qué no lo dejó en la casa, responde no tiene a nadie que se lo cuide. Otro caso, fue el de dos hermanos gemelos, donde uno se sentó a jugar por el otro. Eso ocurrió en un torneo en Nueva Paz, donde habían dos niños gemelos, uno jugando el torneo y el otro acompañándolo, y al parecer el que le tocaba jugar le dolía la cabeza y mandó al otro a que ocupara su puesto.

—Cuando me va a dar el resultado, le pregunto cuál es su nombre y en vez de decirme el de su hermano, me dice el suyo. Le reclamo no está pareado y me rectifica que su nombre es otro. Ahí mismo me di cuenta que había suplantado al hermano.

PRESENTE Y FUTURO

—Esta es una tarea muy bonita, pero todo árbitro, siempre tiene que ser imparcial. En mi caso, he tenido el agravante que en los torneos donde participo, generalmente juega mi hijo, Alejandro García García, quien ya tiene título de Maestro Fide (MF). Eso es difícil. Nadie te llama la atención por ello, pero es complejo. Yo no sería capaz de decirle una jugada a mi hijo, además, que de hacerlo posiblemente lo “embarque” porque él tiene mucho más nivel ajedrecístico que yo. Tú quieres que tu hijo gane, pero cuando lo hace, no puedes mostrar ninguna emoción.

—Yo trato por todos los medio, cuando él está jugando, ni acercarme por su partida. Por lo general, hay más de un árbitro y si llegan a un apuro de tiempo o cualquier otra reclamación, yo mando al otro árbitro. Además, uno siente como que lo están observando, lo otros jugadores saben que tú eres el papá de Alejandro.

¿Hay que estudiar mucho para ser árbitro de ajedrez?

—Se debe estudiar muchísimo, porque te preguntan una regla que no sabes y pasas una pena, lo mismo ocurre si tomas una decisión incorrecta, aparte de estar perjudicando a un jugador y beneficiando a otro. El estudio debe ser diario, porque las reglas se modifican constantemente. Generalmente, cada vez que se hace una olimpiada se modifica algo del reglamento.

—Me gustaría acabar de titularme como AI. Lo hubiese podido lograr en el mes de octubre, cuando organizamos en Mayabeque un torneo internacional, pero no se logró la cantidad de extranjeros necesarios para la norma.

¿La categroría de AI le podrá llegar cercana a la de MI de su hijo?

—Tengo la satisfacción que mi hijo y yo hemos hecho casi juntos el recorrido en esta carrera. El se tituló de MF y yo de AF en el mismo mes. Lamentablemente, no creo se de la misma coincidencia con la categoría de internacional. En esta ocasión yo lo debo lograr primero, porque los torneos que otorgan norma de MI en Cuba no son muy abundantes, pero, además, hay que tener un nivel elevado de juego, buenos torneos y, sobre todo, buen ELO.

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